
Por Jesús Aguirre Galán
Acabo de leer en el sitio web de Grupo Milenio que el ex presidente Andrés Manuel López Obrador publicó nuevamente un mensaje en redes sociales en el que pide apoyar con donaciones al pueblo de Cuba y defiende la soberanía de la isla.
El mensaje fue difundido el 14 de marzo en la red social X, donde el ex mandatario llamó a reflexionar sobre la situación de Cuba y citó al general Lázaro Cárdenas:
“No es lícito preconizar nuestra indiferencia ante su heroica lucha, porque su suerte es la nuestra”.
Hasta ahí el discurso político. Y recordar que este personaje ha dicho en innumerables ocasiones que ya está retirado.
Este tema puede observarse con algo más simple que ideología: sentido común y memoria histórica. Cabe señalar que no es necesario tener un doctorado para hacer un análisis de este tipo.
Cuba: más de seis décadas con los mismos gobernantes
Desde la Revolución Cubana de 1959, que llevó al poder a Fidel Castro tras derrocar a Fulgencio Batista, Cuba ha tenido solo tres gobernantes en más de 60 años.
Primero gobernó Fidel Castro (1959–2008), quien instauró un sistema socialista de partido único, nacionalizó empresas y concentró el poder político durante casi medio siglo.
Después llegó Raúl Castro (2008–2018), que introdujo reformas económicas limitadas, como permitir pequeños negocios privados.
Actualmente gobierna Miguel Díaz-Canel (2018–actualidad), en medio de una profunda crisis económica, escasez de alimentos y energía, además de protestas sociales como las registradas en 2021 y las recientes en este año por los “apagones” y la falta de combustibles.
El sistema político cubano funciona bajo un modelo de partido único controlado por el Partido Comunista, donde no existe competencia electoral entre partidos. Por eso el poder se mantiene durante décadas en las mismas estructuras.
Las promesas de AMLO
Ahora bien, si se habla de soberanía, libertad, bienestar y toda esa parafernalia que usa la 4T como filosofía, también es válido revisar el propio gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Durante su campaña prometió acabar con la corrupción, mejorar el sistema de salud, reducir la violencia y lograr mayor crecimiento económico.
Sin embargo, sus críticos señalan que varias de esas promesas no se cumplieron.
Prometió investigar, procesar y encarcelar a ex presidentes corruptos. La grandiosa cifra de ex mandatarios procesados y encarcelados fue: Cero.
También prometió un sistema de salud como el de Dinamarca, pero persisten, en el gobierno actual de Claudia Sheinbaum, denuncias heredadas por desabasto de medicamentos y crisis hospitalaria. No hay medicamentos, médicos o especialistas, o peor aún, dan citas en las que los pacientes deben esperar semanas o meses para ser atendidos.
En seguridad, los niveles de homicidios continuaron siendo elevados durante su sexenio.
Escándalos durante el sexenio de López Obrador. A esto se suman diversos escándalos que marcaron su administración:
- El caso Segalmex, considerado uno de los mayores desfalcos en el gobierno federal.
- Los videos de Pío López Obrador, hermano del presidente, recibiendo dinero en efectivo.
- La llamada “Casa Gris”, relacionada con el hijo del presidente, José Ramón López Beltrán.
- Irregularidades detectadas por la Auditoría Superior de la Federación en distintas dependencias.
El statu quo en México
En hechos recientes, tras el abatimiento de “El Mencho”, se vio en varios estados de esta nación una respuesta tardía por parte de la federación: vehículos y establecimientos incendiados, individuos armados disparando a diestra y siniestra, bloqueos en carreteras, un estado de sitio a nivel nacional.
Madres buscadoras asesinadas en plena cara de la sociedad, estudiantes secuestradas y/o asesinadas en Morelos, Guerrero y otras entidades. Personas que salen de sus casas a realizar sus actividades, trabajo o lo que sea y ya no regresan.
Las mujeres del “Bienestar” más preocupadas por comentarios negativos hacia su persona o a su desempeño en cargos públicos, volviendo las plataformas digitales en una cacería de brujas. Pero los problemas antes mencionados pasan a una carpeta de investigación que seguramente terminará en un estante de algún polvoriento almacén de documentos olvidados.
¿La 4T es pan con lo mismo?
Criticar a otros gobiernos siempre es fácil. Pero cuando se habla de corrupción, democracia o justicia social, el buen juez comienza por casa.
La historia demuestra algo simple: los discursos políticos pueden cambiar, pero los hechos son los que terminan definiendo a los gobiernos. La misma historia, diferentes actores.
Usted, querido lector, ¿cree que se debe apoyar al pueblo cubano cuando en México los combustibles están más costosos? ¿Los impuestos están más elevados y ahora hay más por todo, por nada y por si acaso?
No se vaya tan lejos: en las zonas de la montaña de Guerrero hay poblaciones en extrema pobreza donde los habitantes viven en condiciones infrahumanas y luchan para llevar algo a sus mesas, si es que las tienen. Ni se diga de las poblaciones que han sufrido los embates de fenómenos hidrometeorológicos que aún en estos días padecen por no tener lo básico para subsistir.
¿Los actos de corrupción e impunidad deben quedar así como si nada pasara? ¿Combustibles caros que llevan a una alza en los precios de la canasta básica? ¿La gente asesinada, privada de su libertad, explotada o extorsionada debe quedarse solo en carpetas de investigación que no se investigan? ¿Niños que mueren por falta de atención o medicamentos es lo que merece el pueblo mexicano?
Usted, querido lector, es quien tiene la última palabra.
