
El Gobierno de Cuba anunció que se abrirá a la inversión en la isla, sin embargo, Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, dijo que los cambios “no son suficientemente drásticos”.
«Eso no va arreglar las cosas», añadió Rubio ante periodistas en el Despacho Oval, donde acompañaba a Donald Trump en la recepción del primer ministro irlandés, Michael Martin.
Al ser preguntado sobre los siguientes pasos con la isla comunista, Trump dijo: «Están hablando con Marco Rubio, y vamos a hacer algo pronto».
Preguntado sobre la posibilidad de una suavización del embargo sobre la isla, vigente desde 1962, Rubio contestó: «El embargo está vinculado a cambios políticos sobre la isla».
Según el diario estadounidense The New York Times, que cita a cuatro personas en conocimiento de las conversaciones entre los dos países, la administración Trump presiona para que el presidente Miguel Díaz-Canel abandone el poder.
En medio de la presión de Washington, el gobierno de Cuba intenta restablecer la energía eléctrica en la isla.
El proceso es gradual tras un apagón generalizado en el marco de una severa crisis energética que afecta al país, sometido desde hace décadas a un embargo por Estados Unidos.
Pasado el mediodía local, cerca de 45% de los hogares de La Habana, donde viven 1.7 millones de personas, volvieron a tener luz, anunció la compañía nacional de electricidad UNE.
Las autoridades no precisaron hasta el momento el origen del corte general que se produjo desde el lunes a mediodía. Sólo indicaron que no detectaron ninguna avería en la red.
La generación de electricidad del país está sostenida por una red de termoeléctricas envejecidas, algunas con más de 40 años de explotación.
La isla, con 9.6 millones de habitantes, sufre desde hace más de dos años cortes masivos y recurrentes, a veces durante varios días.
A principios de marzo, dos tercios del territorio, incluida la capital, ya se habían visto afectados por un corte de electricidad.
