
Washington D. C., 25 de febrero de 2026 — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó durante su discurso sobre el Estado de la Unión que su administración fue responsable del abatimiento de uno de los líderes más buscados del narcotráfico en México, en referencia a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Desde la tribuna del Capitolio, Trump destacó logros de su segundo mandato y vinculó la muerte de El Mencho con sus políticas de seguridad internacional. “También hemos eliminado a uno de los más siniestros líderes de los cárteles”, dijo el mandatario sin mencionar explícitamente el nombre del capo, pero haciendo alusión a la operación anunciada apenas días antes en México.
El presidente insistió en que amplias zonas de México y de territorio estadounidense han estado controladas por cárteles de la droga, y defendió sus decisiones políticas para enfrentar esta situación, entre ellas la designación de organizaciones criminales trasnacionales como “organizaciones terroristas extranjeras” y la caracterización del fentanilo ilícito como un arma de destrucción masiva.
“Por años, grandes extensiones de territorio, incluyendo grandes partes de México, realmente muy grandes partes de México, han sido controladas por cárteles de la droga asesinos”, afirmó Trump en su mensaje al Congreso, subrayando que su administración ha frenado la entrada de drogas al país gracias a su estrategia de seguridad.
La afirmación del presidente estadounidense ocurre en un momento de creciente tensión política y mediática alrededor de la cooperación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad, tras la operación militar en Tapalpa, Jalisco, en la que fuerzas mexicanas abatieron al líder del CJNG. El Gobierno mexicano ha reconocido el apoyo de inteligencia estadounidense, pero ha enfatizado que la operación fue liderada y ejecutada por las fuerzas armadas mexicanas, subrayando la soberanía nacional en asuntos de seguridad interior.
Las declaraciones de Trump sobre El Mencho y los cárteles también reflejan su postura de mano dura frente al narcotráfico y su apuesta por medidas más agresivas que incluyen la etiqueta de terroristas para grupos criminales, una política que ha generado debate tanto dentro como fuera de Estados Unidos.
