
- Los senadores avalaron que los recursos de las Afores se usen para obras, sin necesidad de autorización directa de los trabajadores ahorradores
La reciente aprobación en el Senado de una reforma promovida por Morena ha reavivado la discusión sobre el uso del ahorro para el retiro en México. La iniciativa abre la posibilidad de destinar hasta el 30% de los recursos administrados por las Afores a proyectos de infraestructura considerados estratégicos, en un intento por impulsar el desarrollo económico a través de inversión productiva.
Si bien este límite no representa un cambio nuevo en términos legales, la reforma busca facilitar su aplicación y orientar una mayor proporción de estos fondos hacia obras públicas y privadas. Actualmente, solo una fracción menor del total de los recursos —por debajo del 10%— se encuentra invertida en este tipo de proyectos.
El planteamiento ha sido defendido por el oficialismo bajo el argumento de que permitirá detonar crecimiento, generar empleo y diversificar las fuentes de rendimiento para los ahorros de los trabajadores. No obstante, la medida también ha generado inquietud entre actores políticos y especialistas financieros.
Las críticas se centran en la posibilidad de que estos recursos sean canalizados hacia proyectos con rentabilidad incierta, lo que podría comprometer el rendimiento de las pensiones. Además, se subraya que los trabajadores no tienen injerencia directa en la selección de las inversiones, lo que incrementa la percepción de riesgo en torno al manejo de su ahorro.
En este contexto, la reforma se inserta en un debate más amplio sobre la viabilidad del sistema de pensiones en México y el equilibrio entre la búsqueda de mayores rendimientos y la seguridad de los recursos de largo plazo. Mientras el gobierno apuesta por convertir el ahorro en motor de desarrollo, las voces críticas llaman a extremar la vigilancia para evitar posibles afectaciones a los trabajadores.
