
Tras la aparición de un nuevo caso de gusano barrenador en ganado de Nuevo León procedente de Veracruz, el gobierno federal informó que no se contempla una regionalización en las medidas de control sanitario. La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el animal infectado fue detectado de inmediato, lo que permitió actuar de manera rápida para contener la plaga.
Hasta el momento no hay modificaciones en las notificaciones enviadas por autoridades de Estados Unidos respecto a la exportación ganadera. Como parte de la estrategia de largo plazo, en las próximas semanas comenzará operaciones la planta productora de moscas estériles, herramienta clave para frenar la expansión del parásito en el hato nacional.
