
El gobierno federal de Claudia Sheinbaum ha sostenido de manera reiterada que la inseguridad en México “va a la baja” en prácticamente todos los delitos, con la única excepción de la extorsión. Sin embargo, los registros oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) muestran un panorama distinto: en 2025, primer año completo de la actual administración, 34 de 55 delitos del fuero común aumentaron respecto a 2018.
El 8 de julio de 2025, durante su conferencia matutina, la presidenta afirmó: “Todos los delitos van a la baja… la extorsión es un delito que aún no podemos disminuir”. Seis meses después reiteró que en 2025 se mantendría la misma ruta. No obstante, ninguna de estas afirmaciones fue acompañada de datos desagregados que respaldaran una caída generalizada.
Un análisis comparativo entre 2018 —último año del gobierno de Enrique Peña Nieto— y 2025 revela que, aunque los homicidios dolosos disminuyeron 31.3 %, la incidencia total de delitos del fuero común creció 62 % en número de carpetas de investigación.
Los mayores incrementos se registraron en delitos vinculados con violencia de género y sexual:
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Violencia de género en todas sus modalidades: +190 %
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Otros delitos contra la libertad y seguridad sexual: +172.4 %
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Hostigamiento sexual: +147.5 %
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Violación equiparada: +106.7 %
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Abuso sexual: +75.1 %
Además, aumentaron narcomenudeo (+77.9 %), fraude (+64.1 %) y extorsión (+55.5 %).
En contraste, hubo descensos relevantes en delitos patrimoniales de alto volumen: robo de vehículo (-46.5 %), robo a negocio (-42.3 %) y robo a casa habitación (-56.4 %), así como en secuestro (-65.5 %). Estas caídas explican por qué el total agregado de delitos parece estable, aun cuando la mayoría de los subtipos crece.
El SESNSP publica dos registros: carpetas de investigación y víctimas. La segunda base muestra que entre 2018 y 2025 aumentó el número de personas afectadas por cada hecho denunciado, con alzas notables en: trata de personas (+96.9 %), corrupción de menores (+83.4 %), extorsión (+60.7 %) y lesiones culposas (+41.8 %).
Sinaloa: cifras contradicen el discurso oficial
En el caso de Sinaloa, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, afirmó que los homicidios habían caído 42 %, comparando junio con septiembre de 2025. Expertos consideran engañosa esta comparación por no contrastar periodos equivalentes entre años distintos.
Los datos del SESNSP muestran que entre enero y septiembre de 2025 hubo 1,302 víctimas de homicidio en Sinaloa, frente a 481 en el mismo periodo de 2024: un aumento de 170 %. El estado es hoy la cuarta entidad con más asesinatos a nivel nacional.
México Evalúa ubica a Sinaloa, Baja California y Sonora como epicentros de violencia letal y señala que el conflicto entre facciones del Cártel de Sinaloa, tras la detención de Ismael “El Mayo” Zambada, mantiene altos niveles de violencia en Culiacán, Navolato y Mazatlán.
Entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025 se contabilizaron 1,958 víctimas de homicidio en la entidad, cifra superior a la de 2023 y 2024 completos.
Caída nacional menor a la anunciada
A nivel nacional, el SESNSP reportó una disminución de 32 % al comparar promedios mensuales de homicidios entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025. Sin embargo, al analizar el periodo enero–septiembre, la reducción real es de solo 19 % frente a 2024.
Seis estados registraron aumentos anuales en víctimas de homicidio, encabezados por Sinaloa, Baja California Sur y Campeche.
El patrón regional sigue concentrando la violencia en el noroeste y la franja fronteriza (Baja California, Sinaloa y Chihuahua), mientras que el centro del país mantiene focos de riesgo en Guanajuato y Morelos. En el sur-sureste predominan escenarios de menor letalidad, con excepciones en Zacatecas y Chiapas.
En conjunto, las cifras oficiales evidencian que, aunque algunos delitos de alto impacto han disminuido, la mayoría de los delitos del fuero común y el número de víctimas continúan al alza, cuestionando la narrativa gubernamental de una baja generalizada de la inseguridad.
