
En cuanto a la Reforma Judicial, Claudia Sheinbaum descartó que se trate de un “traje a la medida”, como han señalado algunos opositores.
Explicó que en cualquier sistema de justicia la última palabra la tiene la Suprema Corte, pero en México el amparo contra sus resoluciones se ha convertido en un mecanismo que, en algunos casos, retrasa la aplicación de la justicia.
“En términos de justicia quien tiene la última palabra es la Suprema Corte y aunque de una resolución puede haber amparo… en ningún país del mundo existe eso, no hay en realidad la aplicación de la justicia”, subrayó.
Sheinbaum dijo que las cuatro leyes que ya fueron presentadas al Congreso tienen como objetivo que la justicia sea más rápida, que se proteja al ciudadano frente a actos de autoridad, pero evitando el abuso del amparo frente a decisiones de la Corte.
