
En su conferencia matutina de este 27 de enero de 2026, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que Petróleos Mexicanos (Pemex) ha dejado de enviar petróleo a Cuba, subrayando que se trata de una decisión soberana del Estado y de la propia empresa estatal.
Sheinbaum explicó que la política energética hacia la isla caribeña responde tanto a contratos comerciales de Pemex como, en determinadas circunstancias, a decisiones humanitarias tomadas por el Gobierno mexicano, y no a presiones externas. “La decisión de México de vender o dar, por razones humanitarias, a Cuba petróleo tiene también que ver con una decisión soberana que ha venido desde hace muchos años; no es reciente”, afirmó.
Contexto de los Envíos y de la Relación Energética
México ha sido uno de los principales proveedores de crudo y derivados a Cuba, especialmente después de que las exportaciones de petróleo venezolano hacia la isla disminuyeran significativamente por sanciones y bloqueos internacionales. Según datos oficiales del sector, en los primeros nueve meses de 2025, Pemex exportó alrededor de 17,200 barriles diarios de petróleo crudo y 2,000 barriles diarios de productos derivados a Cuba.
Hasta hace poco, estas entregas se realizaban de forma regular, con buques como el Ocean Mariner arribando a la bahía de La Habana con miles de barriles de combustible procedentes de México.
Soberanía y Solidaridad: El Argumento de Sheinbaum
Sheinbaum destacó en la rueda de prensa que Cuba ha enfrentado un bloqueo económico por décadas, lo que ha generado problemas de desabasto en la isla, y que México ha mantenido históricamente una postura de solidaridad con la población cubana. Reiteró que cualquier decisión sobre los envíos energéticos corresponde a la soberanía de México y a los criterios operativos de Pemex.
La mandataria evitó confirmarlo de forma categórica, pero no negó que Pemex haya cancelado un envío programado para mediados de enero, indicando que dichas decisiones se toman “en el momento en que sea necesario”.
Implicaciones Geopolíticas
La medida ocurre en un contexto de crecientes tensiones internacionales: con relaciones complejas entre México, Estados Unidos y Cuba, así como la situación de Venezuela como antiguo principal suministrador de crudo a la isla. La suspensión o reevaluación de los envíos ha sido objeto de debate tanto en la administración mexicana como en medios internacionales, que vinculan las decisiones a intereses de política exterior y soberanía energética.
