
Las investigaciones para esclarecer la tragedia ferroviaria ocurrida en el Istmo de Tehuantepec dieron un paso clave con la recuperación del registrador electrónico “Pulse”, considerado la “caja negra” del Tren Interoceánico que descarriló el pasado domingo 28 de diciembre en la comunidad de Nizanda, Oaxaca, accidente que dejó un saldo de 13 personas fallecidas.
La Secretaría de Marina (Semar) confirmó que el dispositivo ya fue asegurado y será analizado por la Fiscalía General de la República (FGR), instancia encargada de determinar con precisión científica las causas del siniestro. El equipo tecnológico almacena información crítica en tiempo real sobre el funcionamiento de la locomotora antes del accidente, como la velocidad de desplazamiento, posición del acelerador, presión del sistema de frenos, dirección de avance y otras señales operativas clave.
Para la integración de la carpeta de investigación, la FGR desplegó un equipo multidisciplinario en la denominada “Zona Cero”. Agentes del Ministerio Público Federal, adscritos a la Fiscalía Especializada de Control Regional, trabajan de manera coordinada con la Agencia de Investigación Criminal. El grupo de peritos incluye especialistas en ingeniería civil, arquitectura, seguridad industrial forense, tránsito terrestre y criminalística de campo, quienes ya realizaron inspecciones exhaustivas de la vía férrea y del tren, además de entrevistas a testigos y sobrevivientes con el objetivo de reconstruir la cronología de los hechos.
La FGR informó que, como parte de las diligencias iniciales, se efectuó el resguardo del área del accidente, la toma de declaraciones a víctimas y testigos, así como el análisis técnico del lugar para establecer responsabilidades y descartar o confirmar posibles fallas humanas, mecánicas o estructurales.
En un contexto marcado por el luto, la mañana de este lunes fue rescatado el último cuerpo que permanecía atrapado entre los restos del convoy, con lo que se confirmó la cifra oficial de 13 personas fallecidas. Los cuerpos están siendo entregados a sus familiares en una funeraria del municipio de El Espinal.
El descarrilamiento ocurrió en la Línea Z del Tren Interoceánico, que transportaba a 241 pasajeros. Además de las víctimas mortales, el accidente dejó 98 personas lesionadas. De ellas, 44 continúan hospitalizadas; la mayoría de los heridos atendidos en el IMSS Bienestar de Juchitán ya fueron dados de alta, mientras que los pacientes con lesiones de mayor gravedad fueron trasladados a hospitales de la ciudad de Oaxaca para recibir atención médica especializada.
