

El Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (INDEP) fue víctima de un despojo en un inmueble ubicado en el estado de Veracruz, donde se reportó el robo de 211 vehículos y al menos 50 pantallas planas, bienes que se encontraban bajo resguardo del organismo tras haber sido decomisados por autoridades judiciales. De acuerdo con auditorías internas, este hecho generó un daño patrimonial superior a los 23 millones de pesos, afectando directamente al erario federal.
El caso salió a la luz en 2024 tras la revisión del Órgano Interno de Control, que evidenció diversas irregularidades en la administración y vigilancia de los bienes asegurados. Entre los hallazgos, se detectó que algunos de los vehículos sustraídos ya circulan con nuevas placas en distintas entidades del país, lo que ha encendido alertas sobre posibles fallas en los mecanismos de control y recuperación. Asimismo, se señalaron retrasos en la reclamación de seguros y deficiencias en la custodia del inmueble, lo que permitió que el despojo se consumara sin una intervención oportuna.
El caso fue difundido principalmente por medios nacionales y regionales tras conocerse los resultados de la auditoría. Estos medios retomaron los hallazgos del Órgano Interno de Control del INDEP, donde se documenta el robo de los vehículos y otros bienes. Posteriormente, la información comenzó a replicarse en otros portales informativos, lo que amplificó su alcance a nivel nacional.
