
El Congreso mexicano vive uno de los cambios más significativos en materia laboral de las últimas décadas, tras la aprobación en el Senado de la República de una reforma constitucional que modifica el artículo 123 y propone una reducción progresiva de la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas.
Reducción Gradual sin Afectar Salarios
La reforma fue aprobada por unanimidad en el Senado y ahora fue turnada a la Cámara de Diputados para continuar con el proceso legislativo. El plan contempla una transición escalonada:
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2026: jornada se mantiene en 48 horas.
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2027: 46 horas.
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2028: 44 horas.
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2029: 42 horas.
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2030: 40 horas semanales como umbral definitivo.
El dictamen especifica que la reducción no implicará disminución de salarios ni prestaciones, de acuerdo con el texto avalado por los legisladores.
Postura de la Presidencia y la Mañanera
En la conferencia matutina de este 12 de febrero, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que este avance responde a una demanda histórica de las y los trabajadores, señalando que la reducción se dará “sin afectar el ingreso” y con el mismo salario mientras disminuye el tiempo de trabajo.
Sheinbaum también celebró la aprobación del Senado y reconoció el trabajo del secretario del Trabajo, Marath Bolaños, por lograr acuerdos con sindicatos y sectores empresariales para impulsar la iniciativa.
Debates y Críticas en el Proceso
Aunque la iniciativa fue respaldada mayoritariamente, no ha estado exenta de controversia:
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Oposición y críticos argumentan que la implementación gradual podría diluir el impacto real de la reforma.
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Sectores laborales han señalado que la reforma no garantiza dos días de descanso por semana, una de las demandas más comunes de trabajadores.
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Otro punto de discusión es la ampliación del límite de horas extraordinarias permitidas, lo que —según algunas críticas— podría atenuar la reducción efectiva del tiempo de trabajo.
Alcance e Impacto
Se estima que la jornada de 40 horas afectará positivamente a más de 13 millones de trabajadores formales en el país y pone a México en sintonía con modelos laborales internacionales que buscan equilibrar calidad de vida y derechos laborales.
Con este avance legislativo, México se encamina a concretar una de las reformas laborales más destacadas de la administración actual, aunque su aplicación dependerá del tiempo y ajustes que realice el Congreso en la Ley Federal del Trabajo tras la aprobación constitucional.
