
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México podría albergar partidos de Irán durante el Mundial 2026, en caso de que no sea viable que la selección asiática dispute sus encuentros en Estados Unidos por razones de seguridad.
Por su parte, el organismo rector del futbol mundial señaló que mantiene comunicación constante con todas las federaciones participantes y que, por ahora, espera que el calendario anunciado en diciembre de 2025 se mantenga sin cambios.
La reubicación implicaría una mayor afluencia de aficionados, incremento en la ocupación hotelera, consumo en restaurantes y mayor demanda de transporte y servicios turísticos.
De realizarse en Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey, estos partidos aportarían un nuevo dinamismo a las economías locales.
No obstante, la medida traería consigo desafíos logísticos importantes, como modificar el calendario, reforzar la seguridad, coordinar a distintas autoridades y asumir mayores costos. Aunque no es habitual, este tipo de ajustes ya ha ocurrido en el futbol internacional.
El contexto interno de Irán añade otro nivel de incertidumbre. Autoridades deportivas del país han advertido que la participación de su selección podría verse comprometida tras el asesinato del líder supremo, Ali Jamenei, en medio de los ataques recientes.
A pesar de ello, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que Irán sería bienvenido a participar en el torneo, aunque reconoció que podría no ser conveniente que juegue en territorio estadounidense por cuestiones de seguridad.
Actualmente, Irán tiene programados partidos de fase de grupos en ciudades como Los Ángeles y Seattle, donde enfrentaría a selecciones como Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda. Cualquier cambio implicaría una reorganización significativa del Grupo G.
