
Por Osvaldo Rendon Ríos
Xochistlahuaca., Gro. 27 de septiembre de 2025.- Trabajadores y socios de la Cooperativa Suljaa se congregaron en las oficinas de la cooperativa para rendir un emotivo homenaje al sacerdote Máximo Gómez Muños, quien ha dejado una huella imborrable en la comunidad a lo largo de su labor pastoral y social, este tributo se llevó a cabo el día de hoy sábado, donde los asistentes, en un gesto de gratitud, llevaron un ramo de flores a la iglesia y lo colocaron en el nicho del párroco en la parroquia de San Miguel Arcángel, ubicada en la cabecera municipal de Xochistlahuaca.
Durante el homenaje, se recordaron momentos significativos de la trayectoria del padre Gómez Muños, quien fue el promotor fundamental del surgimiento de la Cooperativa Suljaa en el año 2011, esta iniciativa, impulsada desde la Iglesia de San Miguel Arcángel, permitió a los habitantes de la zona indígena contar con un espacio seguro para guardar su dinero y acceder a préstamos con un mínimo de interés, promoviendo así el bienestar económico de la comunidad.
Además de su contribución al ámbito financiero, el sacerdote jugó un papel vital en el desarrollo de la infraestructura local, su gestión fue clave para lograr la pavimentación de la carretera interestatal Ometepec-Xochistlahuaca, facilitando la comunicación y el transporte entre las comunidades, asimismo, fue parte fundamental en el trazado de las calles de la cabecera municipal, lo que ha mejorado significativamente la calidad de vida de los habitantes.
El legado del sacerdote Máximo Gómez Muños no solo reside en sus iniciativas económicas o de infraestructura, sino también en la unidad y fortaleza que logró fomentar entre los miembros de la comunidad, por lo que su entrega y dedicación a la causa social han sido un ejemplo a seguir, dejando un impacto duradero que será recordado por generaciones.
Este homenaje no solo honra su labor, sino que también reafirma el compromiso de la Cooperativa Suljaa y sus socios de continuar trabajando en beneficio de la comunidad, inspirados por los valores y enseñanzas que el padre Gómez Muños sembró en su paso por la parroquia, por lo que la comunidad de Xochistlahuaca sigue adelante, llevando consigo la luz y el legado de un sacerdote que siempre creyó en el potencial de su gente.
