
Mientras continúan los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán, aumenta la especulación sobre la posibilidad de que grupos armados kurdos iraníes con base en Irak crucen la frontera y se unan a la guerra contra la República Islámica.
En respuesta a los ataques, Irán lanzó una ofensiva contra varios grupos kurdos, incluyendo uno con misiles balísticos en el que murió un combatiente. El 7 de marzo, sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que no quiere que los kurdos combatan en Irán.
La BBC tuvo acceso exclusivo a un grupo de combatientes kurdas: un batallón compuesto exclusivamente por mujeres.
Se necesitaron días de espera y negociación para acceder a las profundas cuevas y túneles subterráneos que sirven de base a las combatientes kurdas iraníes en el norte de Irak.
Gestionan una red de comunicaciones secreta y viven aisladas y desconectadas de los servicios públicos en la región semiautónoma del Kurdistán.
Solo una fotógrafa pudo entrar al complejo y pasar diez días con las kurdas.
En las últimas décadas, varios grupos rebeldes kurdos de Irán se han trasladado a las montañas al otro lado de la frontera con Irak.
Se esconden de la inteligencia iraní y sus aliados chiitas en Irak y de las fuerzas turcas.
