
Ciudad de México, 16 de septiembre de 2026.— La inflación en México retomó una trayectoria ascendente durante agosto, al ubicarse en 3.26 por ciento a tasa anual, frente al 3.12 por ciento registrado en julio, de acuerdo con los datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El resultado representa un incremento después de cuatro meses consecutivos de moderación de la inflación general. En términos mensuales, el INPC aumentó 0.20 por ciento durante agosto, mientras que el índice se ubicó en 145.462 puntos.
La inflación subyacente continúa moderándose
Aunque la inflación general aumentó, el componente subyacente, considerado una referencia importante para observar las presiones de precios de mediano plazo, continuó disminuyendo.
En agosto, la inflación subyacente se ubicó en 3.88 por ciento anual, por debajo del 3.95 por ciento registrado en julio. En contraste, la inflación no subyacente pasó de 0.29 a 1.13 por ciento anual, comportamiento que contribuyó al repunte del indicador general.
El comportamiento de los precios durante el mes refleja así una combinación de factores: mientras las presiones subyacentes siguieron perdiendo fuerza, algunos componentes más volátiles de la economía registraron incrementos.
El dato pone nuevamente la mirada en Banxico
El repunte de agosto ocurre mientras el Banco de México mantiene su tasa de referencia en 6.50 por ciento. La Junta de Gobierno decidió mantenerla sin cambios en sus reuniones de junio y agosto, después de haberla reducido a ese nivel en mayo.
La política monetaria del banco central tiene como objetivo procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda y llevar la inflación hacia su meta permanente de 3 por ciento. En su informe trimestral más reciente, Banxico señaló que espera que la inflación general alcance dicha meta durante 2027.
Por ello, el comportamiento de los precios de agosto será uno de los elementos que deberá considerar la Junta de Gobierno en sus próximas decisiones de política monetaria, junto con la evolución de la inflación subyacente, la actividad económica, el tipo de cambio y otros riesgos para el panorama inflacionario.
El avance todavía se mantiene por debajo de 4 por ciento
A pesar del repunte, la inflación general anual de 3.26 por ciento se mantiene por debajo de 4 por ciento. Además, el dato de agosto continúa por debajo de los niveles observados durante buena parte del primer semestre.
El propio Banco de México reportó que la inflación general pasó de 4.13 por ciento en el primer trimestre a 3.92 por ciento en el segundo trimestre de 2026, antes de ubicarse en 3.26 por ciento durante la primera quincena de agosto.
La evolución de los precios en los próximos meses será relevante para determinar si el repunte observado en agosto representa solamente una fluctuación temporal o el inicio de nuevas presiones inflacionarias.
Por ahora, el dato confirma que el proceso de desinflación no ha sido completamente lineal y mantiene el comportamiento de los precios como uno de los principales indicadores para las próximas decisiones del Banco de México.
