
Movilizaciones en distintos estados exhiben reclamos por salarios, falta de medicamentos, insumos, personal e infraestructura; el conflicto laboral del IMSS tendrá una nueva mesa de diálogo este 8 de octubre
Ciudad de México, 5 de octubre de 2026.— Las protestas de trabajadores del sector salud han cobrado fuerza en distintos puntos del país y han colocado nuevamente bajo los reflectores las condiciones en las que médicos, enfermeras y otros trabajadores enfrentan diariamente la atención de millones de mexicanos.
Aunque las movilizaciones no corresponden a un solo movimiento nacional ni tienen una única demanda, en ellas convergen dos grandes inconformidades: por un lado, el conflicto laboral dentro del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), relacionado con salarios, prestaciones y condiciones de trabajo; y por otro, las denuncias de personal médico y de enfermería por la falta de medicamentos, material de curación, equipo, infraestructura y trabajadores suficientes en hospitales y clínicas.
El pasado 1 de octubre se registraron movilizaciones de trabajadores del IMSS en al menos 14 estados, además de una concentración en la Ciudad de México. Entre las principales demandas se encuentra el rechazo al incremento de 2.9 por ciento directo al salario tabular y la exigencia de un aumento de 10 por ciento.
Los trabajadores también reclaman mejores condiciones de jubilación y pensiones, basificación, contratación de personal, revisión de aportaciones y del esquema de Afores, así como la realización de un Congreso Nacional Extraordinario del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
El sindicato ha señalado que el nuevo tabulador representa un incremento global ponderado de 8.55 por ciento; sin embargo, los trabajadores inconformes cuestionan que el aumento directo al salario tabular sea de sólo 2.9 por ciento.
El conflicto sigue abierto
La inconformidad no quedó atrás con las movilizaciones del 1 de octubre. Este lunes se reportó que representantes de los trabajadores se preparan para participar en una mesa de diálogo programada para el 8 de octubre en la Secretaría de Gobernación, instancia que actuará como mediadora.
La representación contempla a delegados de las 37 secciones sindicales, además de un representante de los trabajadores jubilados.
La reunión será relevante para determinar si existe capacidad de negociación entre las partes o si las protestas continuarán escalando.
Falta de insumos, otro frente de conflicto
A la disputa laboral se suma una problemática que impacta directamente la operación de hospitales y clínicas: las denuncias por falta de medicamentos y material indispensable para atender a los pacientes.
En Xalapa, Veracruz, médicos, enfermeras, trabajadores administrativos, pacientes y familiares participaron el domingo 4 de octubre en una movilización para exigir medicamentos, material de curación e insumos necesarios para brindar atención.
En Zacatecas, personal médico y de enfermería del Hospital de la Mujer también ha protestado por la falta de materiales, insumos y personal. Las propias autoridades estatales han reconocido dificultades vinculadas con el proceso de transición hacia el sistema IMSS-Bienestar.
Este lunes, trabajadores del IMSS-Bienestar —entre ellos médicos, enfermeras, químicos y camilleros— se manifestaron en Matamoros, Tamaulipas, para exigir respuestas a demandas laborales que, aseguran, permanecen pendientes desde hace años.
El problema también llegó a Acapulco
En Acapulco, trabajadores del IMSS se han sumado a las protestas para exigir mejores condiciones laborales, salarios dignos y la disponibilidad de medicamentos e insumos básicos.
Las movilizaciones reflejan que el problema no se concentra exclusivamente en la capital del país ni en una sola región. En Jalisco, Guanajuato y otras entidades también se han registrado protestas relacionadas con la falta de material médico, personal y condiciones adecuadas para desarrollar las labores.
En León, Guanajuato, médicos y enfermeras participaron en la movilización del 1 de octubre para reclamar más personal e insumos. En Jalisco, trabajadores han denunciado carencias de jeringas, gasas, medicamentos y ropa hospitalaria, además de problemas de infraestructura y equipos.
Un sistema bajo presión
El escenario adquiere mayor relevancia debido a otros problemas que enfrenta el sistema hospitalario.
Este lunes, el IMSS informó que mantiene una auditoría clínica relacionada con los fallecimientos de recién nacidos registrados en unidades de cuidados intensivos neonatales de Jalisco y Durango, en investigaciones que involucran la presencia de microorganismos como Klebsiella pneumoniae y Candida albicans.
El instituto ha señalado que, en caso de acreditarse fallas o responsabilidades, se actuará conforme corresponda.
Estos hechos no permiten establecer por sí mismos una relación directa con las protestas laborales, pero colocan nuevamente en el centro del debate las condiciones de seguridad, equipamiento, higiene, personal e insumos existentes en las instituciones públicas de salud.
La promesa frente a la realidad
El conflicto también tiene una dimensión política.
El pasado 22 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que existiera una protesta de médicos extendida “a lo largo y ancho del país” y sostuvo que se había avanzado en el abasto de medicamentos y en la contratación de médicos.
Sin embargo, durante los días posteriores se han documentado movilizaciones y protestas en diferentes entidades, particularmente entre trabajadores del IMSS y del IMSS-Bienestar.
Más allá de las posiciones oficiales y sindicales, las imágenes de médicos, enfermeras, camilleros y trabajadores administrativos saliendo a las calles plantean una pregunta que difícilmente puede ignorarse: ¿en qué condiciones está trabajando el personal encargado de garantizar uno de los servicios públicos más sensibles para la población?
El próximo 8 de octubre, la mesa de diálogo en Gobernación será una nueva prueba para las autoridades y la representación sindical. De sus resultados dependerá, en buena medida, si las inconformidades encuentran una vía institucional de solución o si el malestar continúa creciendo en hospitales y clínicas de todo el país.
