
*El regreso del mandatario desató una crisis política dentro de Morena; Ricardo Monreal pidió que reconsiderara su decisión, mientras Gerardo Fernández Noroña cuestionó esa postura
Culiacán, Sinaloa, 22 de agosto de 2026.— El regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa provocó una fuerte reacción dentro de Morena y terminó con una nueva solicitud de licencia presentada por el mandatario, apenas un día después de haber retomado sus funciones.
Rocha Moya había permanecido 112 días separado del cargo y el viernes anunció su reincorporación al Gobierno estatal. La decisión fue respaldada inicialmente por la coordinación de Morena en el Congreso de Sinaloa, cuyo presidente de la Junta de Coordinación Política, Eligio López Portillo, sostuvo que el regreso era jurídicamente procedente y señaló que, de acuerdo con la información disponible de la Fiscalía General de la República (FGR), no existían elementos que sustentaran las acusaciones en su contra.
Sin embargo, la postura cambió rápidamente en el ámbito nacional.
La dirigencia de Morena se deslindó de la reincorporación de Rocha Moya y afirmó que el partido no tuvo conocimiento previo de la decisión, por lo que la consideró una determinación personal del gobernador. El deslinde ocurrió mientras permanecen abiertas investigaciones relacionadas con los señalamientos formulados contra el mandatario.
Desde la Cámara de Diputados, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, pidió a Rocha Moya reconsiderar su regreso y solicitar nuevamente licencia, al considerar que no existían condiciones políticas adecuadas para su reincorporación y que su permanencia podía afectar la imagen del movimiento y del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La postura de Monreal, sin embargo, generó una nueva división interna. El senador morenista Gerardo Fernández Noroña cuestionó públicamente que se planteara pedir licencia a Rocha Moya mientras no exista una resolución judicial que determine responsabilidad en su contra.
El conflicto político escaló hasta que este sábado 22 de agosto Rocha Moya presentó ante el Congreso de Sinaloa una nueva solicitud de licencia por tiempo indefinido, apenas un día después de haber retomado el cargo. La petición fue presentada como una licencia temporal por un periodo mayor a 30 días y no establece una fecha determinada para su regreso.
La nueva solicitud representa un giro respecto a la postura que el gobernador sostuvo al anunciar su regreso, cuando afirmó que retomaba sus funciones con la convicción de que no existían elementos que justificaran su separación del cargo.
El episodio también expuso diferencias dentro de Morena: mientras la representación del partido en el Congreso de Sinaloa respaldó inicialmente la reincorporación, la dirigencia nacional y legisladores federales tomaron distancia de la decisión.
Por ahora, el Congreso de Sinaloa deberá procesar la nueva solicitud de licencia. La presentación del documento no equivale por sí misma a su aprobación, por lo que corresponderá al Legislativo estatal determinar el procedimiento para la separación del gobernador.
El caso deja así un escenario político inédito: Rocha Moya regresó al cargo después de más de tres meses de licencia, enfrentó el deslinde de Morena y cuestionamientos desde el propio partido, y 24 horas después volvió a solicitar licencia, profundizando la incertidumbre sobre su futuro político y sobre quién encabezará el Ejecutivo sinaloense en los próximos días.
