
*Sheinbaum responde a Trump por narcotráfico y corrupción
Ciudad de México.— La relación entre México y Estados Unidos volvió a tensarse en materia de seguridad luego de que el presidente estadounidense Donald Trump exigiera al gobierno mexicano intensificar las acciones contra las organizaciones del narcotráfico y detener y procesar a funcionarios públicos que, según sus señalamientos, colaboran con los cárteles.
La postura de Trump fue expresada en la determinación presidencial correspondiente al año fiscal 2027, enviada al Congreso de Estados Unidos, en la que México permanece entre los países identificados por Washington como principales lugares de tránsito o producción de drogas ilícitas.
En el documento, Trump reconoció algunas acciones emprendidas durante la administración de Claudia Sheinbaum, entre ellas el decomiso de mayores cantidades de drogas, el desmantelamiento de laboratorios clandestinos y el despliegue de fuerzas de seguridad y militares en la frontera común. También destacó la cooperación bilateral en materia de seguridad.
Sin embargo, el mandatario estadounidense sostuvo que México debe adoptar medidas adicionales contra las organizaciones criminales y sus redes financieras, además de fortalecer las inspecciones en los puntos de entrada al país e incrementar los recursos destinados a las fuerzas de seguridad.
Uno de los puntos más sensibles del documento fue el llamado de Trump a identificar, detener y procesar a funcionarios públicos que presuntamente hayan colaborado con organizaciones del narcotráfico. El señalamiento fue planteado por el gobierno estadounidense como parte de su estrategia para combatir las estructuras criminales que operan en ambos países.
Sheinbaum cuestiona las acciones de Estados Unidos
Ante estos señalamientos, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió este jueves durante su conferencia matutina y cuestionó las acciones que realiza Estados Unidos dentro de su propio territorio para combatir el consumo de drogas, el lavado de dinero y el tráfico ilegal de armas.
Sheinbaum sostuvo que México conoce sus problemas y que su gobierno actúa frente a ellos, por lo que rechazó la necesidad de que otros países emitan juicios sobre la actuación de las autoridades mexicanas.
La mandataria también señaló que el problema del narcotráfico debe analizarse desde una perspectiva bilateral, debido a factores que involucran a ambos países. Entre ellos mencionó el consumo de drogas en Estados Unidos, el flujo de armas hacia México y las operaciones de lavado de dinero relacionadas con actividades criminales.
“No necesitamos que nos juzguen desde afuera. Sabemos cuáles son los problemas de México y actuamos”, afirmó Sheinbaum.
La presidenta agregó que cuando existen investigaciones que acreditan la participación de funcionarios en actividades ilícitas, las autoridades mexicanas proceden conforme a la ley.
Una disputa que trasciende al narcotráfico
El intercambio entre ambos gobiernos coloca nuevamente la seguridad y el combate al crimen organizado en el centro de la relación México-Estados Unidos.
Mientras Washington demanda mayores resultados contra los cárteles, sus estructuras financieras y los funcionarios que presuntamente pudieran brindarles protección, el gobierno mexicano insiste en que la responsabilidad frente al tráfico de drogas no corresponde exclusivamente a México.
La discusión también incorpora otros elementos de la relación bilateral, como el tráfico de armas de Estados Unidos hacia México, el lavado de dinero y la demanda de drogas en territorio estadounidense.
Por ahora, el gobierno de Sheinbaum sostiene que la cooperación con Estados Unidos debe continuar, pero bajo un esquema de corresponsabilidad y respeto a la soberanía mexicana.
