
Ciudad de México, 27 de agosto de 2026.— El senador sinaloense Enrique Inzunza Cázarez decidió separarse del grupo parlamentario de Morena en el Senado y continuar ejerciendo su cargo sin bancada, en medio de la presión política generada por los señalamientos formulados en su contra por autoridades de Estados Unidos.
A través de una carta dirigida al coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, Inzunza informó que tomó la decisión “por estricta convicción personal” y que continuará desempeñándose como senador de manera independiente.
El legislador rechazó las acusaciones que lo vinculan presuntamente con integrantes del Cártel de Sinaloa y sostuvo que durante los últimos cuatro meses ha sido objeto de una campaña de señalamientos que calificó como falsa y sin sustento. Inzunza afirmó que hasta ahora no se han presentado pruebas que acrediten las imputaciones en su contra.
La decisión ocurre después de que dentro de Morena surgieran voces que le solicitaron pedir licencia al Senado. Sin embargo, Inzunza rechazó esa posibilidad y optó por conservar su escaño, por lo que regresará a sus actividades legislativas presenciales al inicio del próximo periodo ordinario.
Aunque el propio Inzunza se refiere a sí mismo como “senador independiente”, jurídicamente su situación es la de un legislador sin grupo parlamentario, debido a que llegó al Senado mediante una candidatura postulada por Morena.
La salida representa además un golpe para la bancada morenista, que con su separación queda a un voto de alcanzar la mayoría calificada necesaria para aprobar reformas constitucionales en el Senado.
El caso ocurre en un momento de fuerte tensión política en Sinaloa, luego de la crisis protagonizada por el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, quien también ha sido señalado por autoridades estadounidenses. Morena ha comenzado a tomar distancia de ambos personajes mientras se mantienen abiertas investigaciones relacionadas con los señalamientos.
Con su decisión, Inzunza conserva su cargo en el Senado y mantiene el fuero parlamentario, mientras su futuro político queda en entredicho de cara al proceso electoral de 2027 en Sinaloa, donde anteriormente había sido mencionado entre los posibles aspirantes a la gubernatura.
La separación de Inzunza marca un nuevo capítulo en la crisis política de Sinaloa y evidencia el creciente distanciamiento entre el senador y la dirigencia de Morena, justo cuando el partido busca recomponer su imagen y definir sus cartas rumbo a 2027.
